Rutinas de inicio y cierre
Empieza con un ritual breve: agua, respiración, activar modo no molestar, auriculares, lista de tres objetivos. Termina igual de claro: copia de seguridad, apagado de notificaciones, repaso de logros, plan mínimo para mañana. Esta coreografía repetida convence al cerebro de entrar, y luego salir, del túnel de enfoque.